Norte | Termatalia 2026 | La provincia presentó proyectos de Fiambalá, Tinogasta, Villa Vil y Anto
Catamarca busca dar un salto de calidad en el desarrollo de su turismo termal
La delegación de Catamarca que participó en Termatalia 2026, en Ourense, España, llevó a la principal cita internacional especializada en turismo termal, salud y bienestar los proyectos que se desarrollan en distintos municipios de la provincia. Autoridades provinciales y municipales coincidieron en la necesidad de avanzar desde el aprovechamiento principalmente recreativo de las aguas hacia productos turísticos más integrales, incorporando conocimiento, servicios, bienestar y nuevas experiencias.
29.09.2026 18:51 | HSM Realizaciones |
La participación de Catamarca en Termatalia 2026 permitió mostrar internacionalmente la diversidad de recursos termales de la provincia y, al mismo tiempo, conocer experiencias y modelos desarrollados en otros destinos que puedan servir como referencia para una nueva etapa del termalismo catamarqueño.
La delegación reunió a representantes provinciales y de municipios con importantes surgentes termales, entre ellos Fiambalá, Tinogasta, Villa Vil y Antofagasta de la Sierra, reflejando una estrategia que busca integrar el recurso agua con naturaleza, paisaje, cultura, aventura y bienestar.
“Dejar de ser un destino emergente termal”
Gonzalo Nieto, director de Desarrollo y Oferta Turística del Ministerio de Cultura, Turismo y Deporte de Catamarca, explicó que la presencia en Termatalia tuvo como objetivo conocer experiencias internacionales y comenzar a proyectar una nueva etapa para el producto termal provincial.
“La intención de esta vez es dar ese salto de calidad, dejar de ser un destino emergente termal y empezar a mirar propuestas para futuras acciones”, señaló Nieto.
El funcionario destacó que la Provincia llegó a Ourense acompañando a representantes de algunos de los principales municipios turísticos que cuentan con surgentes termales y recordó que Catamarca viene trabajando en un plan de estímulo termal y en una base de datos de sus recursos, tarea desarrollada también con el acompañamiento de Teresita Van Strate, delegada de Termatalia en Argentina.
Actualmente existen complejos que ya reciben visitantes, entre ellos las Termas de Fiambalá, La Aguadita en Tinogasta y Villa Vil, mientras otras surgentes se encuentran en diferentes etapas de análisis y evaluación.
Nieto confirmó además que durante esos días se había aprobado un nuevo proyecto para la puesta en valor de las Termas de Fiambalá.
“Esto implica dar ese salto de calidad, no solo vender la entrada o utilizar las termas de manera recreativa, sino ir un poquito más allá y dar ese complemento a lo que es el servicio propio del agua”, explicó.
Para Nieto, uno de los grandes diferenciales de Catamarca no reside solamente en sus aguas sino en el escenario en el que aparecen las surgentes.
“Las principales características que nosotros tenemos, primero, es que se encuentran en un contexto natural que es muy difícil de encontrar”, destacó.
A ello se suman testimonios vinculados con recuperación muscular y aguas que tradicionalmente son consumidas por habitantes locales, aunque el desarrollo de estas posibilidades requiere estudios y criterios técnicos específicos.
“Lo más destacable es el contexto natural en el cual se encuentran y es lo que a la gente le atrae, le llama muchísimo la atención”, agregó.
Según indicó, la estadía promedio turística en Catamarca se encuentra actualmente entre dos y tres noches, por lo que el desarrollo de nuevos productos vinculados al termalismo también abre posibilidades para enriquecer la experiencia y extender la permanencia.
Tinogasta busca una política integral de desarrollo termal
Para Martín Irasu, secretario de Turismo de la Municipalidad de Tinogasta, la participación en Termatalia representó la primera experiencia internacional del municipio específicamente orientada a adquirir conocimientos sobre termalismo.
“El principal impulso que estamos teniendo es despertar una política integral de desarrollo termal. Es la primera experiencia que se tiene en el exterior de parte del municipio de Tinogasta, sobre todo para adquirir conocimientos que sean base fundamental para el desarrollo de modelos de desarrollo turístico”, explicó.
El principal recurso termal del municipio es La Aguadita, ubicada a unos 15 kilómetros de la ciudad de Tinogasta. El predio, de administración municipal, dispone de tres piletas termales y servicios complementarios.
Irasu explicó que el objetivo es “primero mejorar la calidad del servicio, luego innovar” y adaptar el producto tanto a las condiciones geográficas de Tinogasta como al perfil de sus visitantes.
“Sabemos que las demandas del mercado hoy en día están cambiando, están siendo más exigentes y necesariamente, si queremos impulsarnos o ponernos como un destino de primera calidad, hay que adecuarse a esas condiciones”, sostuvo.
Por eso resumió uno de los objetivos centrales del viaje a Ourense: “Aprender, escuchar mucho y luego tratar de volcarlo en territorio propio”.
La experiencia en Termatalia también permitió observar las posibilidades que ofrecen las vertientes terapéutica, holística y médica del termalismo, actualmente menos desarrolladas en el destino.
Para Irasu, La Aguadita posee un recurso de enorme potencial, pero necesita avanzar hacia un concepto integral que ordene y articule los diferentes servicios.
“El gran desafío es cómo se puede modificar esto y crear un proyecto que sea superador, integrador de todo esto que venimos aprendiendo y tratar de buscar luego financiamiento para llevarlo a cabo”, afirmó.
Las aguas de La Aguadita son alcalinas y proceden de surgentes relacionadas con fallas geológicas del macizo de Famatina y Sierra de Narváez. Según detalló el funcionario, brotan a aproximadamente 32 a 34 grados, mientras que en las piletas de mayores dimensiones la temperatura puede descender hasta un rango aproximado de 24 a 28 grados.
Fiambalá: las termas como puerta de entrada a un destino integral
La delegación de Fiambalá estuvo representada, entre otros, por Salvador Villanueva, técnico superior en Turismo, y Jairo Reales, secretario de Coordinación y Relaciones Internacionales, quienes destacaron el objetivo de aumentar la visibilidad internacional de uno de los complejos termales más reconocidos de Catamarca.
“Lo que nosotros queremos hacer es hacer conocer más a las Termas de Fiambalá y llegar al público internacional”, explicaron durante la entrevista.
Ubicadas aproximadamente a 15 kilómetros de la localidad y a unos 1.700 metros sobre el nivel del mar, las termas se encuentran entre montañas y conservan un fuerte componente natural.
Para los representantes municipales, sin embargo, el verdadero potencial consiste en integrar el termalismo con la amplia oferta del destino.
“Fiambalá no solamente ofrece termas naturales. Podría decirse que las termas vendrían a ser una puerta, porque tenemos dunas, turismo de aventura y todo lo que es turismo de desierto. La gente busca paisaje, busca aventura, y combinado con una terma es un producto de primera”, señalaron.
A esta oferta se suman la Ruta de los Seismiles, la Ruta del Adobe, los vinos de altura y los paisajes que hicieron de Fiambalá uno de los escenarios emblemáticos del paso del Dakar por la Argentina.
El complejo cuenta actualmente con 14 piletones, cuyas temperaturas se distribuyen aproximadamente desde los 28 hasta los 45 grados. Entre los componentes minerales mencionados durante la entrevista se encuentran sulfatos, cloruros, bicarbonatos y carbonatos.
Otro de los ejes de la presencia en Termatalia fue conocer modelos capaces de incorporar servicios adicionales a la utilización recreativa de las aguas.
“Nosotros vendemos entradas y no vendemos tratamiento”, sintetizaron al explicar la diferencia entre el modelo actual y algunas de las experiencias observadas en España.
La intención es analizar de qué manera ese conocimiento puede trasladarse a Fiambalá, siempre a partir de estudios y del desarrollo profesional de los servicios.
El municipio también trabaja en una ampliación de la infraestructura de las Termas de Fiambalá, cuyo proyecto había sido aprobado recientemente. Actualmente el complejo puede recibir alrededor de 250 personas por turno, con horarios de mañana, tarde y noche y, durante períodos de alta demanda, un turno adicional de madrugada.
Las obras se proyectan por etapas para permitir que el complejo continúe funcionando, dado que las termas constituyen uno de los principales motivos de llegada de visitantes a Fiambalá durante todo el año.
Villa Vil y el proyecto “Termas y Lagunas”
La representación del departamento Belén a cargo del Intendente de Villa Vil, Ramón Gutiérrez, trabajó sobre el proyecto denominado “Termas y Lagunas”, pensado para integrar los recursos termales de la Puna con otros componentes naturales y culturales.
Durante la entrevista, el representante municipal explicó que la participación en Termatalia tuvo como principal finalidad conocer experiencias de otros destinos y obtener herramientas para una actividad que todavía se encuentra en una etapa inicial de desarrollo.
“Tenemos termas en Villa Vil, en lo que es el departamento Belén, y tenemos un proyecto muy importante porque en diferentes partes de la Puna tenemos varias termas y también tenemos lagunas. Entonces tenemos un proyecto que se llama ‘Termas y Lagunas’”, explicó.
La propuesta pretende combinar aguas termales, lagunas, paisajes de desierto y montaña, vicuñas, artesanías, producción local y cultivos andinos, generando un producto que exceda la visita puntual a las surgentes.
Villa Vil dispone actualmente de tres piletas con diferentes temperaturas, además de servicios que progresivamente se van incorporando, como un comedor recientemente inaugurado.
“Nuestra idea es seguir trabajando con el termalismo, con las otras termas que son muy vírgenes que tenemos, para seguir proyectando hacia el futuro”, afirmó.
En relación con las propiedades de las aguas, aclaró que todavía resta profundizar los análisis.
“Nos falta mucho todavía por seguir estudiando estas aguas. Sabemos que tienen minerales y propiedades, pero estamos analizando y siguiendo haciendo los estudios del agua”, explicó.
El desarrollo turístico, además, es concebido como una herramienta capaz de generar nuevas oportunidades para las comunidades de la zona.
Antofagasta de la Sierra: termalismo entre volcanes y salares
La participación catamarqueña también incluyó a Daniel Emanuel Cata, profesor en Geografía y funcionario de la Municipalidad de Antofagasta de la Sierra, quien presentó las posibilidades de desarrollo termal de uno de los territorios más singulares de la Puna.
Entre los recursos destacados se encuentra Botijuela, en el Salar de Antofalla, donde aflora una vertiente de aguas termales asociada al paisaje cordillerano.
“Llevamos nuevos conocimientos, nuevos horizontes para nuestros proveedores, porque nosotros tenemos unas termas que están ubicadas también pegadas a la cordillera, en el Salar de Antofalla”, explicó.
El departamento posee además un fuerte componente volcánico y atractivos de reconocimiento internacional, entre ellos el Campo de Piedra Pómez, además de sectores de fumarolas y el área del volcán Galán.
Para Cata, disponer del recurso natural es solamente el punto de partida.
“Muchas veces el recurso lo tenemos, pero hay que brindarle al turista la comodidad, darle otros atractivos para que no sea solamente ese recurso”, sostuvo.
Actualmente Botijuela recibe visitantes y cuenta con un aprovechamiento turístico básico, pero el objetivo municipal es potenciar el sitio mediante servicios e infraestructura.
“Lo que buscamos es darle un poco más de énfasis, potenciar más el lugar”, explicó, planteando la necesidad de articular las futuras propuestas termales con los circuitos turísticos que ya funcionan en Antofagasta de la Sierra.
Del recurso natural a una experiencia de bienestar
Las distintas entrevistas realizadas en Termatalia muestran un denominador común dentro de la delegación catamarqueña: la provincia posee el recurso, pero busca avanzar hacia una etapa de mayor profesionalización, conocimiento técnico y generación de productos turísticos integrales.
Fiambalá parte de un complejo consolidado y con fuerte demanda; Tinogasta busca redefinir y profesionalizar La Aguadita; Villa Vil trabaja en un concepto que integra termas y lagunas con el paisaje y la cultura de la Puna; y Antofagasta de la Sierra proyecta incorporar sus surgentes a circuitos turísticos caracterizados por volcanes, salares y formaciones geológicas únicas.
En ese contexto, la presencia en Termatalia 2026, celebrada en Ourense, funcionó no solamente como plataforma de promoción internacional sino fundamentalmente como espacio de capacitación, intercambio y búsqueda de modelos que puedan adaptarse a la realidad catamarqueña.
El desafío expresado por los propios integrantes de la delegación es evolucionar desde una concepción predominantemente recreativa de las termas hacia experiencias en las que el agua se articule con bienestar, servicios, naturaleza, cultura, aventura y desarrollo local, preservando al mismo tiempo uno de los atributos que los representantes provinciales consideran más valiosos: el carácter natural y paisajístico de las surgentes de Catamarca.
La delegación reunió a representantes provinciales y de municipios con importantes surgentes termales, entre ellos Fiambalá, Tinogasta, Villa Vil y Antofagasta de la Sierra, reflejando una estrategia que busca integrar el recurso agua con naturaleza, paisaje, cultura, aventura y bienestar.
“Dejar de ser un destino emergente termal”
Gonzalo Nieto, director de Desarrollo y Oferta Turística del Ministerio de Cultura, Turismo y Deporte de Catamarca, explicó que la presencia en Termatalia tuvo como objetivo conocer experiencias internacionales y comenzar a proyectar una nueva etapa para el producto termal provincial.
“La intención de esta vez es dar ese salto de calidad, dejar de ser un destino emergente termal y empezar a mirar propuestas para futuras acciones”, señaló Nieto.
El funcionario destacó que la Provincia llegó a Ourense acompañando a representantes de algunos de los principales municipios turísticos que cuentan con surgentes termales y recordó que Catamarca viene trabajando en un plan de estímulo termal y en una base de datos de sus recursos, tarea desarrollada también con el acompañamiento de Teresita Van Strate, delegada de Termatalia en Argentina.
Actualmente existen complejos que ya reciben visitantes, entre ellos las Termas de Fiambalá, La Aguadita en Tinogasta y Villa Vil, mientras otras surgentes se encuentran en diferentes etapas de análisis y evaluación.
Nieto confirmó además que durante esos días se había aprobado un nuevo proyecto para la puesta en valor de las Termas de Fiambalá.
“Esto implica dar ese salto de calidad, no solo vender la entrada o utilizar las termas de manera recreativa, sino ir un poquito más allá y dar ese complemento a lo que es el servicio propio del agua”, explicó.
Para Nieto, uno de los grandes diferenciales de Catamarca no reside solamente en sus aguas sino en el escenario en el que aparecen las surgentes.
“Las principales características que nosotros tenemos, primero, es que se encuentran en un contexto natural que es muy difícil de encontrar”, destacó.
A ello se suman testimonios vinculados con recuperación muscular y aguas que tradicionalmente son consumidas por habitantes locales, aunque el desarrollo de estas posibilidades requiere estudios y criterios técnicos específicos.
“Lo más destacable es el contexto natural en el cual se encuentran y es lo que a la gente le atrae, le llama muchísimo la atención”, agregó.
Según indicó, la estadía promedio turística en Catamarca se encuentra actualmente entre dos y tres noches, por lo que el desarrollo de nuevos productos vinculados al termalismo también abre posibilidades para enriquecer la experiencia y extender la permanencia.
Tinogasta busca una política integral de desarrollo termal
Para Martín Irasu, secretario de Turismo de la Municipalidad de Tinogasta, la participación en Termatalia representó la primera experiencia internacional del municipio específicamente orientada a adquirir conocimientos sobre termalismo.
“El principal impulso que estamos teniendo es despertar una política integral de desarrollo termal. Es la primera experiencia que se tiene en el exterior de parte del municipio de Tinogasta, sobre todo para adquirir conocimientos que sean base fundamental para el desarrollo de modelos de desarrollo turístico”, explicó.
El principal recurso termal del municipio es La Aguadita, ubicada a unos 15 kilómetros de la ciudad de Tinogasta. El predio, de administración municipal, dispone de tres piletas termales y servicios complementarios.
Irasu explicó que el objetivo es “primero mejorar la calidad del servicio, luego innovar” y adaptar el producto tanto a las condiciones geográficas de Tinogasta como al perfil de sus visitantes.
“Sabemos que las demandas del mercado hoy en día están cambiando, están siendo más exigentes y necesariamente, si queremos impulsarnos o ponernos como un destino de primera calidad, hay que adecuarse a esas condiciones”, sostuvo.
Por eso resumió uno de los objetivos centrales del viaje a Ourense: “Aprender, escuchar mucho y luego tratar de volcarlo en territorio propio”.
La experiencia en Termatalia también permitió observar las posibilidades que ofrecen las vertientes terapéutica, holística y médica del termalismo, actualmente menos desarrolladas en el destino.
Para Irasu, La Aguadita posee un recurso de enorme potencial, pero necesita avanzar hacia un concepto integral que ordene y articule los diferentes servicios.
“El gran desafío es cómo se puede modificar esto y crear un proyecto que sea superador, integrador de todo esto que venimos aprendiendo y tratar de buscar luego financiamiento para llevarlo a cabo”, afirmó.
Las aguas de La Aguadita son alcalinas y proceden de surgentes relacionadas con fallas geológicas del macizo de Famatina y Sierra de Narváez. Según detalló el funcionario, brotan a aproximadamente 32 a 34 grados, mientras que en las piletas de mayores dimensiones la temperatura puede descender hasta un rango aproximado de 24 a 28 grados.
Fiambalá: las termas como puerta de entrada a un destino integral
La delegación de Fiambalá estuvo representada, entre otros, por Salvador Villanueva, técnico superior en Turismo, y Jairo Reales, secretario de Coordinación y Relaciones Internacionales, quienes destacaron el objetivo de aumentar la visibilidad internacional de uno de los complejos termales más reconocidos de Catamarca.
“Lo que nosotros queremos hacer es hacer conocer más a las Termas de Fiambalá y llegar al público internacional”, explicaron durante la entrevista.
Ubicadas aproximadamente a 15 kilómetros de la localidad y a unos 1.700 metros sobre el nivel del mar, las termas se encuentran entre montañas y conservan un fuerte componente natural.
Para los representantes municipales, sin embargo, el verdadero potencial consiste en integrar el termalismo con la amplia oferta del destino.
“Fiambalá no solamente ofrece termas naturales. Podría decirse que las termas vendrían a ser una puerta, porque tenemos dunas, turismo de aventura y todo lo que es turismo de desierto. La gente busca paisaje, busca aventura, y combinado con una terma es un producto de primera”, señalaron.
A esta oferta se suman la Ruta de los Seismiles, la Ruta del Adobe, los vinos de altura y los paisajes que hicieron de Fiambalá uno de los escenarios emblemáticos del paso del Dakar por la Argentina.
El complejo cuenta actualmente con 14 piletones, cuyas temperaturas se distribuyen aproximadamente desde los 28 hasta los 45 grados. Entre los componentes minerales mencionados durante la entrevista se encuentran sulfatos, cloruros, bicarbonatos y carbonatos.
Otro de los ejes de la presencia en Termatalia fue conocer modelos capaces de incorporar servicios adicionales a la utilización recreativa de las aguas.
“Nosotros vendemos entradas y no vendemos tratamiento”, sintetizaron al explicar la diferencia entre el modelo actual y algunas de las experiencias observadas en España.
La intención es analizar de qué manera ese conocimiento puede trasladarse a Fiambalá, siempre a partir de estudios y del desarrollo profesional de los servicios.
El municipio también trabaja en una ampliación de la infraestructura de las Termas de Fiambalá, cuyo proyecto había sido aprobado recientemente. Actualmente el complejo puede recibir alrededor de 250 personas por turno, con horarios de mañana, tarde y noche y, durante períodos de alta demanda, un turno adicional de madrugada.
Las obras se proyectan por etapas para permitir que el complejo continúe funcionando, dado que las termas constituyen uno de los principales motivos de llegada de visitantes a Fiambalá durante todo el año.
Villa Vil y el proyecto “Termas y Lagunas”
La representación del departamento Belén a cargo del Intendente de Villa Vil, Ramón Gutiérrez, trabajó sobre el proyecto denominado “Termas y Lagunas”, pensado para integrar los recursos termales de la Puna con otros componentes naturales y culturales.
Durante la entrevista, el representante municipal explicó que la participación en Termatalia tuvo como principal finalidad conocer experiencias de otros destinos y obtener herramientas para una actividad que todavía se encuentra en una etapa inicial de desarrollo.
“Tenemos termas en Villa Vil, en lo que es el departamento Belén, y tenemos un proyecto muy importante porque en diferentes partes de la Puna tenemos varias termas y también tenemos lagunas. Entonces tenemos un proyecto que se llama ‘Termas y Lagunas’”, explicó.
La propuesta pretende combinar aguas termales, lagunas, paisajes de desierto y montaña, vicuñas, artesanías, producción local y cultivos andinos, generando un producto que exceda la visita puntual a las surgentes.
Villa Vil dispone actualmente de tres piletas con diferentes temperaturas, además de servicios que progresivamente se van incorporando, como un comedor recientemente inaugurado.
“Nuestra idea es seguir trabajando con el termalismo, con las otras termas que son muy vírgenes que tenemos, para seguir proyectando hacia el futuro”, afirmó.
En relación con las propiedades de las aguas, aclaró que todavía resta profundizar los análisis.
“Nos falta mucho todavía por seguir estudiando estas aguas. Sabemos que tienen minerales y propiedades, pero estamos analizando y siguiendo haciendo los estudios del agua”, explicó.
El desarrollo turístico, además, es concebido como una herramienta capaz de generar nuevas oportunidades para las comunidades de la zona.
Antofagasta de la Sierra: termalismo entre volcanes y salares
La participación catamarqueña también incluyó a Daniel Emanuel Cata, profesor en Geografía y funcionario de la Municipalidad de Antofagasta de la Sierra, quien presentó las posibilidades de desarrollo termal de uno de los territorios más singulares de la Puna.
Entre los recursos destacados se encuentra Botijuela, en el Salar de Antofalla, donde aflora una vertiente de aguas termales asociada al paisaje cordillerano.
“Llevamos nuevos conocimientos, nuevos horizontes para nuestros proveedores, porque nosotros tenemos unas termas que están ubicadas también pegadas a la cordillera, en el Salar de Antofalla”, explicó.
El departamento posee además un fuerte componente volcánico y atractivos de reconocimiento internacional, entre ellos el Campo de Piedra Pómez, además de sectores de fumarolas y el área del volcán Galán.
Para Cata, disponer del recurso natural es solamente el punto de partida.
“Muchas veces el recurso lo tenemos, pero hay que brindarle al turista la comodidad, darle otros atractivos para que no sea solamente ese recurso”, sostuvo.
Actualmente Botijuela recibe visitantes y cuenta con un aprovechamiento turístico básico, pero el objetivo municipal es potenciar el sitio mediante servicios e infraestructura.
“Lo que buscamos es darle un poco más de énfasis, potenciar más el lugar”, explicó, planteando la necesidad de articular las futuras propuestas termales con los circuitos turísticos que ya funcionan en Antofagasta de la Sierra.
Del recurso natural a una experiencia de bienestar
Las distintas entrevistas realizadas en Termatalia muestran un denominador común dentro de la delegación catamarqueña: la provincia posee el recurso, pero busca avanzar hacia una etapa de mayor profesionalización, conocimiento técnico y generación de productos turísticos integrales.
Fiambalá parte de un complejo consolidado y con fuerte demanda; Tinogasta busca redefinir y profesionalizar La Aguadita; Villa Vil trabaja en un concepto que integra termas y lagunas con el paisaje y la cultura de la Puna; y Antofagasta de la Sierra proyecta incorporar sus surgentes a circuitos turísticos caracterizados por volcanes, salares y formaciones geológicas únicas.
En ese contexto, la presencia en Termatalia 2026, celebrada en Ourense, funcionó no solamente como plataforma de promoción internacional sino fundamentalmente como espacio de capacitación, intercambio y búsqueda de modelos que puedan adaptarse a la realidad catamarqueña.
El desafío expresado por los propios integrantes de la delegación es evolucionar desde una concepción predominantemente recreativa de las termas hacia experiencias en las que el agua se articule con bienestar, servicios, naturaleza, cultura, aventura y desarrollo local, preservando al mismo tiempo uno de los atributos que los representantes provinciales consideran más valiosos: el carácter natural y paisajístico de las surgentes de Catamarca.











